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Las aventuras de Python te sorprenderán.
Aventurero, invencible, seductor...
[…] Conay alargó una mano sobre el brazo de Aurel. El joven tiritaba, tenía la piel helada como una piedra que nunca hubiera visto la luz del sol. —Ven, ponte aquí —le dijo. Abrió las piernas y con un gesto le obligó a sentarse entre ellas.
[…] Conay alargó una mano sobre el brazo de Aurel. El joven tiritaba, tenía la piel helada como una piedra que nunca hubiera visto la luz del sol.
—Ven, ponte aquí —le dijo.
Abrió las piernas y con un gesto le obligó a sentarse entre ellas.