[…] Su añorado Norren, un soldado de metro ochenta de estatura, ojos castaños y cabello negro, corto y rizado. No es que estuvieran enamorados pero yacían siempre que tenían ocasión. Norren formaba parte de la guardia personal del príncipe y veía a Aurel constantemente, pero no podían encontrarse a menudo, pues el príncipe prohibía de manera explícita que sus trabajadores mantuvieran uniones estables.



